8
EDITORIAL  
¿Ciencia y literatura? O ¿Literatura y ciencia?  
Estimados lectores, con razón se preguntarán el porqué cer desde un punto de vista artístico al hombre de letras del  
del título de este editorial. ¿Qué tendrá que ver la Literatura  
en una revista científica? Pues bien, la razón puede ser muy  
sencilla si se ahonda en diferentes conceptualizaciones, ya  
sean éstas de una u otra disciplina.  
Lo cierto es que, como afirman más de un especialista en  
teoría literaria, la literatura permite decirlo todo. Se involucra  
en todos los temas, en todos los campos del conocimiento.  
La literatura, es imaginación, es ficción, pero su anclaje es la  
realidad y es de ella de donde el escritor se inspira.  
siglo veinte respecto de la ciencia de su siglo? Estas son las  
preguntas que trataré de responder.”  
Luego, hablando sobre los hombres de letras, Huxley es-  
cribe:  
Pero mientras el hombre de ciencia hace lo posible  
por ignorar los mundos que le revelan las más privadas ex-  
periencias propias y las ajenas, el hombre de letras no se  
detiene mucho tiempo en lo que resulta meramente públi-  
Pero el tema que nos ocupa, es el de la relación “literatura  
y ciencia”, dos puntos distantes y controversiales para los  
que se ubican de uno u otro lado. Sin embargo, no es tan así, co. Para él, la realidad exterior se relaciona constantemen-  
y la literatura lo ha demostrado a través de grandes autores  
que desde su fervorosa fantasía presagiaron el futuro, dan-  
do lugar, de esta manera al nacimiento del género de ficción  
te con el mundo interior de la experiencia privada, la lógica  
compartida se modula para convertirse en sentimiento no  
científica o ciencia ficción como se lo suele denominar co- compartido, la salvaje individualidad quiebra siempre la  
múnmente.  
cáscara de la costumbre cultural.”  
También es cierto que el positivismo del siglo XIX hizo lo  
suyo en las letras. El avance en las ciencias de la naturaleza  
cambió la mentalidad de los hombres y esto se vio reflejado  
en muchísimas obras literarias, generando así el nacimien-  
to de los movimientos literarios del realismo-naturalismo.  
Ahora bien, llegados a este punto, considero oportuno  
nombrar al escritor Aldous Huxley, nieto del biólogo Tho-  
mas Henry Huxley, quien en su famosa novela A Brave New  
World (1932) o Un mundo feliz, se anticipa de manera alu-  
cinante a la época actual: fecundación in vitro, control de la  
natalidad, psicofármacos, el no envejecimiento, en una so-  
En una valoración rápida, la ciencia y la literatura sirven a dos  
divinidades contrarias: la inteligencia y las emociones. Esta visión,  
aunque parcial y burda, tiene fundamento en que el escritor se ocupa  
de conmovernos con mundos imaginados; el científico, de descifrar el  
mundo real. Sin embargo, las grandes obras literarias dirigen miradas  
profundas a la realidad y los grandes avances científicos redefinen los  
límites de la imaginación, de manera que es concebible que las dos  
disciplinas, en un sentido amplio, se intersecten.  
Un recorrido por este tipo de narrativa nos permite citar  
ciedad en la que la ciencia pretendió terminar con los con- instrumentos o hechos imaginados, que posteriormente  
flictos sociales. Es por ello, que para hablar del tema plan- la ciencia confirmó. Así, la literatura se ha adelantado a la  
teado en el título, debo referirme a su extraordinario ensayo, ciencia en el submarino (Julio Verne, 1870), la técnica de  
publicado en 1963, Literatura y ciencia, el que se inicia con los rayos láser (George Wells, 1898), los trasplantes de ór-  
estas palabras:  
ganos humanos (Alexander Beliaev, 1925), los centros de  
incubación y acondicionamiento a modo de úteros artificia-  
les (Aldous Huxley, 1932), el estudio psicológico de clones  
y las relaciones que establecen como equipo (Úrsula K. Le  
“En los párrafos que siguen intentaré tratar este tan  
debatido tema en términos más concretos que los emplea-  
dos por [...] los iniciadores victorianos de esta gran polémi- Guin, 1968), la reproducción clónica como solución a la es-  
terilidad producida por la polución ambiental (Kate Wilhelm,  
ca. ¿Cuál es la función de la literatura, cuál su psicología,  
1
976)..., entre otros.  
cuál la naturaleza del lenguaje literario? Y, ¿en qué se dife-  
Y si nos remontamos aún más en el tiempo, para hablar  
rencian su función, su psicología y su lenguaje de la función, de la relación entre literatura, ciencia y tecnología hay que  
destacar la obra de Mary Shelley, el famoso Frankenstein  
la psicología y el lenguaje de la ciencia? ¿Cuál ha sido en  
(
1818), en la que este doctor, en un laboratorio con sofis-  
el pasado la relación entre literatura y ciencia? ¿Cuál es la  
ticados artilugios, crea vida artificial en un monstruo que  
actual? ¿Cuál podrá ser en el futuro? ¿Qué le convendría ha- llega a ser temido y acaba destruyendo a su propio creador.  
ByPC 2015;79(2)  
9
Es imposible separar la novela del contexto científico de su  
época, tras un siglo en el que las promesas científicas y los  
cambios tecnológicos que acompañaron a la Revolución In-  
dustrial producían vértigo y alentaban la especulación futu-  
rista. Es por eso, que la novela se convierte, de este modo,  
en una reflexión sobre las consecuencias de los descubri-  
mientos científicos y del aparente dominio de la tecnología.  
Por otra parte, no podemos obviar - dentro de la lista de  
temas ficcionales que han servido a la ciencia para sistema-  
tizar teorías y comprobaciones - a los mitos de épocas re-  
motas que dieron respuestas mágicas a preguntas que hoy  
la ciencia puede responder. ¿Cómo explicar al hombre de la  
antigüedad que la mujer, “parirá con dolor”, no por haber in-  
fringido una orden divina, sino porque su útero se contrae  
en el momento del parto? Tan solo por mencionar un último  
caso, tomado de George Steiner, en La muerte de la trage-  
dia (1961): [...] “La leyenda de Edipo, en la que el sentido  
griego de la sinrazón trágica está representado tan horrible-  
mente, le sirvió [...] a Freud como emblema de la perspica-  
cia racional y de la redención mediante la curación”.  
La relación Literatura y ciencia o Ciencia y literatura, se-  
gún se prefiera, da lugar a un debate que, como quedó claro,  
ya deja de ser original. Sin embargo, aún hay mucho más  
por decir, mucho más por descubrir y muchísimo más por  
leer. En este siglo contamos con la biblioteca universal más  
grande y jamás soñada, Internet. Todo está a nuestro alcan-  
ce, sólo basta con ser curiosos, estar al tanto de los avances  
de la ciencia y la tecnología y tener ganas de navegar por  
las aguas de las letras.  
Licenciada Inés Carozza  
Lic. en Educación, con especialización en Lengua y Literatura  
Prof. en Ciencias del Lenguaje y la Comunicación  
Diplomado Superior en Ciencias Sociales con Orientación en Lectura,  
Escritura y Educación.  
ByPC 2015;79(2)