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Prevalencia de infección por virus de la inmunodeficiencia humana en individuos tatuados  
ARTÍCULO ORIGINAL  
Prevalencia de infección por virus de la inmunodeficiencia  
humana en individuos tatuados  
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1
1
2
Kovensky Pupko, Jaime ; Canella, Juan; Safar, Analía ; Tolck, Patricia ; Perrone, Omar ; Sereday, Carlos ; Pomerane,  
2
1
Armando ; Saavedra, Sabrina  
1
Unidad Laboratorio, Hospital de Quemados “Arturo Umberto Illia”, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. CABA, Argentina.  
Unidad de Cirugía Plástica y Reparadora, Hospital de Quemados “Arturo Umberto Illia”, Gobierno de la Ciudad de Buenos  
2
Aires. CABA, Argentina.  
Contacto: Jaime Kovensky Pupko. E-mail: jkovenskypupko@buenosaires.gob.ar  
Resumen  
La transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana(VIH) atribuida al tatuaje ha sido sugerida y es  
teóricamente posible. Es por ello, que desde el comienzo de la pandemia se consideró la realización de ta-  
tuajes un factor de riesgo. Sin embargo, debido a que la mayoría de los ensayos se realizaron en población  
carcelaria donde coexisten otros factores de riesgo diferentes de la realización de tatuajes, la relación causal  
entre esta práctica y la infección con el virus de la inmunodeficiencia humana sigue careciendo de suficiente  
evidencia. El objetivo del trabajo fue determinar la prevalencia de infección por VIH en esta población y la rela-  
ción de la misma con el tipo de tatuaje. Se incluyó a todos los pacientes que concurrieron al Hospital de Que-  
mados “Arturo U. Illia” para la remoción de tatuaje/s en un período de cinco años. Se les determinó anticuerpos  
anti-VIH 1 y 2 y antígeno P24 en suero. Se indagó por medio de una encuesta autoadministrada: sexo, edad,  
el tipo de tatuaje (profesional o casero), el número de los mismos, el hábito de drogadicción endovenosa, las  
prácticas sexuales no seguras y la reclusión carcelaria. Se excluyeron aquellos que reconocían estas tres  
últimas características. Se incluyeron 334 pacientes, de los cuales 205 (61.3 %) fueron varones y 129 (38.7  
%) mujeres. La edad promedio resultó 24.6 años (rango 17,0 a 42,3 años). La detección de anticuerpos anti-  
HIV1 y 2 y Ag P24 fue negativa en todos los individuos incluidos. La población estudiada en el presente trabajo  
no incluye ningún paciente con antecedentes de reclusión penitenciaria, uso de drogas inyectables o prácti-  
cas sexuales no seguras. El único factor de riesgo de los reconocidos es la realización de uno o varios tatuajes.  
No se encontró ninguna asociación entre estas prácticas estéticas y la adquisición de VIH.  
Palabras clave: tatuajes, factores de riesgo, infección por VIH.  
Abstract  
The transmission of the human immunodeficiency virus (HIV) due to tattoos has been suggested and is  
theoretically possible. Thus, from the beginning the HIV pandemic, the realization of tattoos has been con-  
sidered a risk factor. However, because most studies have been conducted in the prison population, where  
there are other risk factors, the causal relationship between this practice and HIV infection continues to be  
little known. The aim of this study was to determine the prevalence of HIV infection in the population of the  
Hospital de Quemados “Arturo U. Illia”, Buenos Aires, Argentina, and its relationship to the type of tattoo. The  
present study included all the patients who came to the Hospital de Quemados “Arturo U. Illia” for the removal  
of the tattoo in a five-year period. Anti-HIV 1 and 2 antibodies and the P24 antigen were determined in serum.  
A self-administered questionnaire was provided to each patient to be able to record data of sex, age, type of  
tattoo (professional or homemade), number of tattoos, habit of intravenous drug addiction, unsafe sexual  
practices and prison imprisonment. If the patient recognized at least one of these last three characteristics,  
he/she was excluded from the analysis. A total of 334 patients were included: 205 (61.3 %) were males  
and 129 females. The mean age was 24.6 years (range 17.0 to 42.3 years). Detection of anti-HIV 1 and 2  
ISSN 1515-6761 Ed. Impresa antibodies and P24 antigen was negative in all the individuals studied. The population studied did not include  
ISSN 2250-5903 Ed. CD-ROM  
Código Bibliográfico: RByPC  
any patient with a history of penitentiary detention, injecting drug use, or unsafe sexual practices. The only  
Fecha de Recepción:  
7/12/2016  
Fecha de aceptación:  
9/12/2016  
risk factor among those recognized was the realization of several tattoos. We found no association between  
these aesthetic practices and HIV acquisition.  
0
2
Key words: tattoos, risk factors, HIV infection.  
ByPC 2017;81(1):47-51.  
Prevalencia de infección por virus de la inmunodeficiencia humana en individuos tatuados  
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Introducción  
casera. Este estudio entonces tiene el objetivo de determi-  
El tatuaje implica la perforación de la piel con una o más nar la prevalencia de infección por VIH en esta población y la  
agujas que imprimen en forma permanente uno o más pig- relación de la misma con el tipo de tatuaje.  
mentos en la dermis, formando habitualmente un patrón  
o diseño reconocible. Los tatuajes realizados por profe- Materiales y Métodos  
sionales implican el uso de máquinas de tatuaje eléctrico,  
Durante un período de cinco años, comprendido entre el  
utilizando hasta catorce agujas de metal sólido y tintes 1 de enero de 2011 y el 31 de diciembre de 2015, se ofertó  
especiales. Los tatuaje caseros o realizado por aficionados la realización del diagnóstico de la infección por VIH a to-  
puede implicar una sola aguja de coser o un alfiler y la tinta dos los pacientes que concurrieron a la Unidad de Cirugía  
de un bolígrafo (los llamados tatuajes “de la cárcel”) aunque Plástica y Reparadora del Hospital de Quemados “Arturo U.  
también se emplean otros equipos, tales como máquinas de Illia” para la remoción de tatuajes. En todos los pacientes,  
1
tatuaje hechas en forma casera .  
que decidieron realizarlo, se solicitó el consentimiento para  
Una sóla lesión causada por una aguja de un huésped in- que sus resultados se incluyeran en este estudio en forma  
fectado conlleva a un riesgo del 30 % de transmisión del virus anónima. A través de una encuesta autoadministrada, con  
de la hepatitis B (VHB), un riesgo 3 - 7 % de transmisión del respuestas cerradas y dicotómicas, se indagó edad, sexo,  
virus de la hepatitis C (VHC) y un riesgo de transmisión del la cantidad de tatuajes, el carácter profesional o casero de  
virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) del 0,2 - 0,4 %. La cada tatuaje, la ubicación anatómica del mismo, drogadic-  
transmisión de enfermedades por tatuaje puede estar rela- ción endovenosa actual o pasada, uso de protección en sus  
cionada con el uso de agujas contaminadas con sangre de un prácticas sexuales y reclusión carcelaria presente o pasada.  
individuo tatuado previamente, o el uso de tintes contamina-  
Los resultados de aquellos sujetos usuarios de drogas  
dos y otros materiales, tales como esponjas o tejidos textiles por vía endovenosa, con prácticas sexuales no seguras o  
2
usados para limpiar la sangre . Además, se ha demostrado que tuvieron reclusión carcelaria, fueron excluidos del análi-  
que el VIH sigue siendo infeccioso en soluciones acuosas, a sis de datos. El diagnóstico de VIH en ellos sólo se utilizó con  
temperatura ambiente durante un período de hasta quince fines clínico-asistenciales.  
2
días y, las soluciones de pigmentos, debido a que son rela-  
La detección de antígeno P24 y anticuerpos anti-VIH  
3
tivamente inertes, también pueden soportar el virus . Como 1 y 2 se realizó en muestras de suero obtenidas con las  
resultado de esto, la pistola de tatuaje, y no sólo las agujas, condiciones preanalíticas de la Unidad Laboratorio por me-  
es también una fuente potencial de contaminación para las todología microELISA de cuarta generación, con reactivos  
1
enfermedades infecciosas transmitidas por sangre .  
Vironostika HIV Uni-Form II Ag/Ab - HIV Ag P24 - HIV Plus O  
La transmisión del VIH atribuida al tatuaje ha sido su- y un autoanalizador Tektime (Biomeriéux, Francia), más  
gerida y es teóricamente posible. Dado que el proceso de reactivos Genscreen ULTRA HIV Ag-Ab Assay y un autoana-  
realización de un tatuaje consiste en la rápida y repetitiva lizador Evolis System (Bio-Rad Laboratories, EEUU), según  
introducción de una o varias agujas, esto aumenta la proba- las especificaciones del fabricante. Las muestras que re-  
3
bilidad de infección . Por ejemplo, Doll reportó dos casos de sultaron positivas fueron confirmadas por metodología de  
infección por VIH en los Estados Unidos, que probablemente Western-Blot con reactivos NEW LAV BLOT I HIV (Bio-Rad La-  
fueron adquiridos mediante tatuajes dentro de la cárcel en boratories, EEUU), según las especificaciones del fabricante  
4
8
los primero años de la pandemia . A partir de este reporte, e interpretadas según los criterios de la OMS .  
se diseñaron estudios, que intentaron cuantificar el impac-  
Los resultados se analizaron con el programa estadístico  
to que esta práctica artístico-cosmética tenía como medio Epi Info versión 7.2.  
5
,6,7  
de propagación del VIH , casi todos ellos realizados en in-  
ternos de centros de reclusión. En esta particular población Resultados  
es frecuente la presencia simultánea de varios factores de  
De los 418 pacientes asistidos, durante el período de rea-  
riesgo para la adquisición de VIH: drogadicción endovenosa, lización del estudio para remoción de tatuajes, 392 acepta-  
relaciones sexuales sin protección entre varones, tatuajes ron que se les realice el estudio diagnóstico de infección. De  
y pirsin. Esta situación es un importante obstáculo para po- ellos 21 reconocieren drogadicción endovenosa presente o  
der establecer la causalidad de la transmisión y por ende el pasada, 24 tener relaciones sexuales sin cuidado, 11 am-  
peso que cada una de estas prácticas tiene en ella.  
bas conductas y 2 estuvieron recluidos en instituciones car-  
En el servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hos- celarias, siendo todos excluidos del estudio. De la encuesta  
pital de Quemados “Arturo U. Illia” de la Ciudad Autónoma autoadministrada que completó cada individuo incluido  
de Buenos Aires, se realiza la remoción de tatuajes en nu- en el estudio surgen los siguientes resultados: de los 334  
merosos individuos. La mayor parte de ellos son personas encuestados incluidos, 205 (61,3 %) fueron varones y 129  
sanas que nunca estuvieron recluidos por causas penales y (38,7 %) mujeres. La mediana de la edad resultó 29.6 años  
tampoco presentan otros factores de riesgo para la adquisi- con un rango de edades de 17,0 a 42,3 años en todos los  
ción de VIH. Los tatuajes que presentan son de dos tipos, al- encuestados y su distribución según género fue de 28,2  
gunos fueron realizados por profesionales y otros de forma años para las mujeres (rango: 21 a 38 años) y 23,7 años  
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Prevalencia de infección por virus de la inmunodeficiencia humana en individuos tatuados  
para los varones (rango: 17,0 a 42,3 años). La cantidad de y colaboradores16, quienes evaluaron la prevalencia de los  
tatuajes totales fueron 564 con un promedio por paciente virus transmitidos por la sangre y los factores de riesgo  
de 1,69 (rango 1 a 6); su distribución según el número de asociados, entre los reclusos de siete cárceles australianas  
los mismos y el género se muestra en la tabla I. En cuanto a ubicadas en cuatro estados, encontraron que los presos  
la ubicación anatómica de los tatuajes, la zona más frecuen- con tatuaje tenían una probabilidad 2,3 veces mayor de ser  
te fueron los miembros superiores con 301 tatuajes (46 %), positivos para el VHC (95 % IC 1,50 - 3,44) y 1,7 más pro-  
seguida de los miembros inferiores con 157 (24 %), el abdo- babilidades de presentar un resultado positivo para el VHB  
men con 85 (13 %), la espalda (11 %) y las nalgas 39 (6 %). (IC del 95 %: 1,01 - 2,74). Sin embargo, no se informó de la  
No se presentaron pacientes con tatuajes en cara.  
La detección de anticuerpos anti-HIV 1 y 2 y Ag P24 fue VIH. Lung J y colaboradores encuentran entre reclusos de  
negativa en todos los individuos incluidos en el estudio. las cárceles irlandesas, que los no usuarios de drogas en-  
asociación entre tener un tatuaje y una prueba positiva de  
17  
Si bien no fue incluido en el análisis, el único paciente que dovenosas que fueron tatuados dentro de la cárcel tenían  
resultó infectado con VIH presentó como factores de riesgo 11,6 veces más probabilidades de estar infectados por el  
la drogadicción endovenosa y prácticas de sexo no seguro. VHC que los que se habían hecho tatuajes fuera de la cárcel,  
pero no se encontró correlación para el VIH.  
Discusión  
Una investigación retrospectiva sobre los factores de  
La realización de tatuajes ha sido categorizada como uno riesgo en internos que adquirieron VIH en las prisiones del  
de los factores de riesgo asociados a la infección con virus estado de Georgia, EEUU, fue realizada por el Centro para el  
9
,10  
10,11,12  
18  
de la Hepatitis B , virus de la Hepatitis C  
y Trepone- Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) . En esta,  
ma pallidum1 en estudios bien controlados. Algunos es- sólo se incluyeron internos que poseían pruebas serológi-  
tudios también sugieren que esta práctica tiene un impacto cas para VIH negativas al ingreso y evidenciaron serocon-  
similar en la infección por el virus de la inmunodeficiencia versión en alguno de los controles subsiguientes, conclu-  
humana (VIH)1 . Los realizados al comienzo de la pande- yendo que la realización de tatuajes en el ámbito carcelario  
mia, fundamentaron esta conclusión, en el hallazgo de ma- constituye un factor de riesgo asociado.  
3,14  
1, 12  
yor prevalencia de individuos VIH-positivos en la población  
Nuestros datos concuerdan con los obtenidos por Nis-  
hioka y colaboradores en un estudio realizado en Uberlán-  
1
3
19  
tatuada, que en grupos controles carentes de tatuajes  
.
La mayoría de estos estudios incluyeron como grupo tatua- dia, Brasil, sobre dadores voluntarios de sangre y pacientes  
do a internos del sistema carcelario, en los que coexisten asistidos en el Hospital Universitario de dicha ciudad. Se  
otros hábitos considerados de riesgo, como la drogadicción analizó la relación entre el tipo de tatuaje (profesional o ca-  
endovenosa y las relaciones sexuales sin cuidado. Muchos sero), el número y la ubicación de los mismos con la adquisi-  
de estos primeros estudios no evalúan en forma indepen- ción de enfermedades transmitidas por sangre, encontran-  
diente cada uno de estos hábitos, por ello la determinación do correspondencias con VHB sólamente, sin poder asociar  
de la relación causal entre la realización de tatuajes y la el VIH con ninguna de estas variables.  
adquisición del VIH se hace difícil. Sólo dos, publicados en  
La población estudiada en el presente trabajo no incluye  
1996 y 1990 incluyen series donde se evaluó el riesgo in- ningún paciente con antecedentes de reclusión peniten-  
dependiente de los diferentes factores. Uno realizado en ciaria, uso de drogas inyectables o prácticas sexuales no  
la ciudad de Quebec14, encontró que el tatuaje no estaba seguras. El único factor de riesgo de los reconocidos es la rea-  
asociado con la infección por el VIH, tanto prisioneros hom- lización de uno varios tatuajes. No se encontró ninguna aso-  
bres como mujeres. Otro estudio transversal llevado a cabo ciación entre estas prácticas estéticas y la adquisición de VIH.  
en dos prisiones españolas en 1987, con presos varones,  
Es importante asumir tres sesgos posibles que este estu-  
encontró que el tatuaje aumentaba significativamente las dio presenta. El primero, es la posibilidad de que los pacientes  
probabilidades de contraer VIH (Odds ratio = 2,8 intervalo de que concurren a realizarse la remoción de tatuajes y cono-  
1
5
confianza del 95 % (IC) 1,3 - 6,2)  
.
cen su condición de portadores de VIH, no acepten la oferta  
En estudios más recientes como por el realizado Butler de realizarse el test. En segundo lugar, la posibilidad de que  
Tabla I. Distribución del número de tatuajes según sexo  
Nº de tatuajes (%)  
Género  
1
2
3
4
5
6
Hombres  
106 (28,2)  
133 (70,4)  
239 (42,4)  
172 (45,8)  
42 (22,2)  
214 (37,9)  
59 (15,7)  
12 (6,34)  
71 (12,6)  
28 (7,5)  
2 (1,06)  
30 (5,33)  
6 (1,7)  
0
4 (1,1)  
0
Mujeres  
Total  
6 (1,06)  
4 (0,71)  
ByPC 2017;81(1):47-51.  
Prevalencia de infección por virus de la inmunodeficiencia humana en individuos tatuados  
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aquellos que se realizaron tatuajes y conocen su condición de  
Review. Clin Infect Dis. 2012;54(8):1167–1178.  
portadores de VIH no concurran, a demandar su remoción por 13. Shrestha AC1, Ghimire P, Tiwari BR, Rajkarnikar M.  
temor a ser evidenciados o discriminados en su atención. Por  
último, que la realización de tatuajes en un ámbito con alta  
prevalencia de infectados con VIH, como ocurre en el sistema  
Transfusion-transmissible infections among blood do-  
nors in Kathmandu, Nepal. J Infect Dev Ctries. 2009;  
3(10):794-7.  
carcelario, la transforme en un factor de riesgo, situación que 14. Dufour A, Alary M, Poulin C, Allard F, Noel L, Trottier G  
en nuestro estudio no está determinada.  
Finalmente, debe recordarse, que aún los estudios rea-  
lizados en población carcelaria, que coincidentemente con  
et al. Preva-lence and risk behaviours for HIV infection  
among inmates of a pro-vincial prison in Quebec City.  
AIDS. 1996;10(9):1009-15.  
este, no encuentran asociación entre el tatuarse y la adqui- 15. Estebanez Estebanez P, Colomo Gomez C, Zunzunegui  
sición de VIH, sí lo hacen para el VHC y el VHB. Sin embargo,  
Urbanus y colaboradores en el 2011 encuentran que en  
la población de individuos con múltiples tatuajes y usuarios  
Pastor MV, Rua Figueroa M, Perez M, Ortiz C et al. Jails  
and AIDS. Risk factors for HIV infection in the prisons of  
Ma-drid. Gaceta Sanitaria. 1990;4(18):100-5.  
2
0
de pirsin en Holanda, que realizaron la aplicación siguiendo 16. ButlerT,BoonwaatL,HailstoneS,FalconerT,LemsP,Gin-  
normas estrictas de higiene, no presenta un incremento en  
el riesgo de infectarse con VHC y VHB. Es, por lo tanto esta,  
una línea de trabajo que deberá tenerse en cuenta para  
próximas investigaciones.  
ley T et al. The 2004 Australian prison en-trants’blood-  
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